La mayoría de los juegos en 1994 manejaban la piratería de cartuchos con mano dura. Copiabas la ROM y obtenías una pantalla negra o un congelamiento al iniciar. La protección era una pared en la puerta.
EarthBound, lanzado en Japón como Mother 2 en agosto de 1994 y en Norteamérica como EarthBound en junio de 1995, adoptó un enfoque completamente diferente. Nintendo construyó una trampa, y lo más sorprendente fue lo paciente que era.
El problema: los copiadores de cartuchos a mediados de los 90
A mediados de los años 90, los dispositivos de copia de seguridad de cartuchos estaban ampliamente disponibles. Estas unidades podían leer los datos de la ROM de un cartucho SNES oficial y escribirlos en medios reutilizables. Algunos también podían iniciar archivos copiados directamente en hardware real. Eran lo suficientemente comunes como para que Nintendo los considerara una verdadera amenaza para las ventas de software.
La vulnerabilidad técnica que hizo posible la copia implicaba la SRAM del cartucho, el pequeño chip de memoria utilizado para almacenar datos de guardado. Los cartuchos SNES oficiales utilizaban un tamaño de SRAM específico, ajustado precisamente a lo que el juego necesitaba. Los copiadores de cartuchos, diseñados para una amplia compatibilidad, típicamente proporcionaban más SRAM de la que cualquier cartucho real requería. Asumían que una capacidad extra era mejor.
Los desarrolladores de EarthBound notaron la discrepancia. La utilizaron como un disparador de detección.
